Seguramente, alguna vez en su vida han escuchado la canción de Café Tacvba titulada “Las Batallas”, tal vez si la escuchaste no le haz prestado la debida atención por que no entendiste nada de la canción.
La rola esta inspirada en el libro de José Emilio Pacheco Las batallas en el desierto, el cual trata de un niño de nombre Carlos, el cual se enamora perdidamente de la mamá de uno de sus amigos; además el autor nos narra como era México en los años 40, el régimen político de Miguel Alemán y la influencia extranjera en el país; Otro aspecto que se maneja en este libro, son las tradiciones y costumbres durante esta época, y como algunas actitudes eran mal vistas y ahora ya son normales, o sin importancia; otro aspecto muy interesante de este libro, es que esta narrado en primera persona, siendo un Carlos adulto, el que narra su historia.
Es un libro que sin duda deben leer, no es muy caro y lo puedes leer en un solo dia, en verdad si tienen la oportunidad de leerlo no la desperdicien.
Mi frase favorita de este libro:
“Por alto que este el cielo en el mundo, por hondo que sea el mar profundo, no abra una barrera en el mundo que mi amor profundo no rompa por ti”

El sábado pasado, me encontraba con la necesidad de adquirir mi CD favorito de Daft Punk, así que le llamé a un primo y juntos emprendimos el viaje a la librería Gandhi, ubicada en la calle de Madero, sin exíto ya que se encontraba agotado y solo en existencia el de Alive edición normal, decidimos hacer lo más lógico, ir a un Mix Up, en fin, fuimos al más cercano y después al que esta cerca de eje central, y también agotado, hasta que se me ocurrió la brillante idea de preguntar a un encargado en que sucursal estaba disponible, y fue así como emprendí mi viaje al Mix up de Plaza Universidad (maldito fanatismo), al entrar a la plaza los nervios me invadían, al ver la tienda me dio un vuelco el corazón, y al preguntar por le CD y escuchar la voz del encargado diciendo “espera, ahorita traigo el CD” mi impaciencia fue notoria, (durante esta espera tuve que soportar a mi primo diciéndome que ya no había), cuando vi de nuevo al empleado acercándose con el CD se lo arrebate y corrí a pagarlo, casi lloro de la emoción, pero en fin, saliendo victorioso decidimos ir a tomar un café a Coyoacán, ahí volví a ser victima de mis instintos de comprador compulsivo y adquirí mi libro de “Cien años de Soledad” (no puede faltar en su colección), transcurría la tarde y en Coyoacán siguen remodelando, pero eso no es obstáculo para que el jazz urbano se escuchara, un dueto de voz y guitarra fue la combinación perfecta, y la tarde nubladona y fría seguía, teniamos que aprovechar el momento para ir al grandioso foro Shakespeare, así que de Coyo nos lanzamos a Chapultepec, como no había función queríamos disfrutar una buena cerveza, pero el lugar estaba muy conglomerado, así que partimos de ahí, para cerrar con broche de oro, caminamos (aprovechando el manto de la noche) todo Reforma hasta el Zócalo y de después llegar de nuevo a mi casa jajaja….